No perdí el tiempo en cuanto a fotos. Y más que tengo y no he subido a riesgo de ser excesiva.
Pero es que el pueblo en el que estuve este puente pasado, en una casa rural, era maravilloso. Por fin pude respirar aire fresco. Y disfruté como una enana haciendo fotos al paisaje, cosa que me encanta.
Si os habéis percatado, ADORO los atardeceres... y que pena, porque las fotos desmerecen lo precioso que es al natural. Un paisaje maravilloso.
Y las fotos de las cruces... es que me parecieron muy curiosas. Había todo un camino bordeado por más de 20.
Precioso el paisaje (por si no lo había dicho)